De dragones y unicornios.
Revisando hace unos días el fotolog de una amiga, me encontré con un dibujo de un unicornio y un dragón, dos seres fantásticos a los que frecuentemente se hace referencia en distintos lugares. Me referiré a ambos dentro del contexto fantástico, que es el único contexto en que uno se puede referir a estos seres con un cierto grado de “certeza”.
Vamos por partes.
El unicornio es un ser mágico, hermoso, criatura de las profundidades de los bosques, envuelto en misterio, el misterio de lo desconocido. El corazón de un bosque virgen es el lugar perfecto para encontrar uno. Estos seres celan su territorio, cuidan de él, son reacios a mostrarse. Si bien son criaturas de corazón bondadoso, no vacilan en atacar a aquellos que profanan su territorio o dañan a los que en él moran, más aún si son de oscuro corazón. El unicornio personifica el misterio y la pureza, en cierto modo aún la castidad. De hecho, más de una historia/versión sobre estos animales mágicos sostiene que sólo pueden cabalgarlos aquellos nobles de corazón, e incluso solo las vírgenes de corazón puro.
Al unicornio se atribuyen diversas cualidades. Su cuerno es, como el resto del animal, mágico en si mismo y se le cree capaz de conducir magia, aumentar los poderes de un mago que lo use como vara o incluso dañar seriamente a seres malignos. El unicornio es, además, inteligente. Si bien no habla, es perfectamente capaz de comunicarse mediante gestos, su mirada, etc. Son, sin duda, dignas criaturas fantásticas.
En el fotolog citado, la propietaria sostiene que ambos animales están peleando. Veamos al oponente de nuestro unicornio.
El dragón es, sin lugar a dudas, el más maravilloso de los seres fantásticos. El dragón no es simplemente la representación más recurrente de la fantasía, el dragón es la personificación de la misma. El dragón personifica a la magia, la fuerza, la majestuosidad y la longevidad, todas ellas características que cualquiera querría para sí.
No es en todos los mitos así, pero el dragón no es una bestia cualquiera. Son astutos por naturaleza, ello cuando no son brillantes. Nunca podrás tomarlos por sorpresa, y sus sentidos son tales que resulta imposible esconderse de ellos. Representan además la sabiduría. Con todo, los dragones no son solo virtud. Se les atribuye también una serie de defectos, los más destacables de ellos su codicia, su orgullo y su soberbia. Famosa es la representación de la colosal bestia que reposa sobre una montaña de oro, y más de uno ha encontrado su fin a manos de un adversario al que podría haber dado muerte, pero que juzgó indigno. Ninguno de estos defectos le es atribuido a los unicornios, animales mágicos que, si bien resultan tal vez hasta poca cosa al lado de los dragones, son ciertamente más puros.
Finalmente, tenemos la pelea entre ambas partes. El resultado de la misma es obvio. Muy lindos, nobles, misteriosos y mágicos serán los unicornios, nada tienen que hacer contra un dragón. El dragón tiene mil ventajas sobre el unicornio, desde su fuerza, hasta el poder escupir fuego, volar o usar magia. O simplemente sentarse a esperar que el unicornio se muera de viejo.
Totalmente aparte, el dragón no solo es más poderoso que el unicornio. También es muchísimo más real, si bien no menos fantástico. Aquí cualquiera podría objetar que estoy diciendo estupideces, mas no es así. Si sostengo que hay una cierta realidad en los dragones es porque ellos son, hasta un determinado punto, humanos. Nosotros los seres humanos, aún los mejores de nuestra especie, podemos estar repletos de virtudes. Pero siempre, y no temo equivocarme con esto, contamos con defectos. Por mínimo que sea, o por escondido que esté, no importa cuan grande, buena y noble parezca una persona, podemos tener la seguridad de que cuenta con uno o más defectos. No importa cuan espléndido, majestuoso y poderoso sea un dragón, siempre podemos contar con que será codicioso, u orgulloso y soberbio. Así pues, el dragón reúne dos aspectos humanos: lo que los más de nosotros querríamos llegar a ser, y un reflejo de nuestra realidad de seres imperfectos.

1 Comments:
Ciertamente en el libro que cuenta la Leyenda del Unicornio se dice que su oponente es el Dragón que representa las fuerzas de la oscuridad como la envidia, la ambición desmedida, el engaño y otras linduras por el ejemplo! Y como la Luz siempre vence a la Oscuridad, en este caso es así el débil Unicornio vence al Dragón! Me encantó el tema!
Publicar un comentario
<< Home