Chago's Corner

Francamente, no se me ocurre una descripción adecuada. ¿Y a ustedes?

Nombre: Unknown

lunes, septiembre 03, 2007

“Ahora vamos a ver cómo atrapar BALAS con los dientes.”

“Ah, ahora tengo su atención”, dijo sifu hace muchos años. Yo estaba conversando con un compañero en clases mientras él intentaba explicar algo, y no había forma de que pusiéramos atención. Esa línea funcionó muy bien, y sin duda ha de haber funcionado bien ahora. Espero. Si no, que los parta un rayo.
Evidentemente no voy a explicar la teoría de cómo atrapar balas con los dientes, primero porque no conozco ninguna, segundo porque no lo creo posible, y tercero, porque no faltaría el tonto que lo intentara en casa. De lo que quiero hablar en forma breve es de la marcha no autorizada de la CUT del 29 del mes pasado (Agosto de 2007) y del senador Navarro. Voy incluso a dejar de lado el hecho de que se trata de un miembro del PS marchando en primera fila en una marcha contra la administración, que no es otra cosa que el gobierno, del que oh sorpresa, el PS es miembro. Incluso ese sin sentido pasa a ser secundario frente al tema que, lo digo con total honestidad, me inquieta, preocupa y asusta un poco. ¿Por qué? Bueno, porque hubo conflicto con la fuerza pública, y el sujeto resultó herido.

Muy bien, sé que no estoy engañando a nadie, todos saben que me importa un comino que haya resultado herido, pero sigan leyendo.
Quisiera, lector, que le dieras una mirada al Art. 60 de nuestra Constitución. Puntualmente a los incisos cuarto y quinto. Doy por sentado que más de uno no tiene la Constitución y que o bien no sabe manejarse en la página web de la biblioteca de nuestro Congreso Nacional (
www.bcn.cl) o bien es demasiado perezoso como para hacerlo (seamos serios, es a prueba de tontos), así que me tomo la libertad – léase molestia – de reproducirlo aquí, destacando en cursiva los elementos que me parecen clave:
“Cesará en su cargo el diputado o senador que ejercite cualquier influencia ante las autoridades administrativas o judiciales a favor o representación del empleador o de los trabajadores e negociaciones o conflictos laborales, sean del sector público o privado, o que intervengan en ellos ante cualquiera de las partes. Igual sanción se aplicará al parlamentario que actúe o intervenga en actividades estudiantiles, cualquiera sea la rama de la enseñanza, con el objeto de atentar contra su normal desenvolvimiento.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso séptimo del número 15º del artículo 19, cesará, asimismo, en sus funciones el diputado o senador que de palabra o por escrito incite a la alteración del orden público o propicie el cambio de orden jurídico institucional por medios distintos de los que establece esta Constitución, o que comprometa gravemente la seguridad o el honor de la Nación.”
Bien pues, empecemos. Participar en una marcha – no autorizada – de la CUT (central unitaria de trabajadores, en el remoto caso de que alguien lo ignore) me parece, en mi humilde ignorancia, que podría perfectamente caber dentro del supuesto del inciso cuarto. Puntualmente como conflicto, dado que no se trataba de una negociación. Después de todo, sin conflictos no hay marchas de protesta, ¿no? Así que estaría interviniendo ante una de las partes, puntualmente los trabajadores. Pasemos al inciso quinto. Navarro estaba en una manifestación, a la cabeza de una marcha. Me parece que es razonable dudar que haya marchado en silencio, más si destacamos que llevaba una multitud de gente detrás y que la gente se identifica con el sentir de la multitud en este tipo de manifestaciones. Puede que en algún esfuerzo sobrehumano haya marchado callado, pero lo veo improbable. Así que perfectamente podríamos sostener que habría instado a la alteración del orden público, de palabra, al ir marchando a la cabeza de una protesta, muy posiblemente instándola a marchar o alentándola de alguna manera.
Si alguien se tomara la molestia de acusar esto y entablar el proceso pertinente, el Sr. Navarro debería cesar inmediatamente en su cargo como senador. Sin embargo, mucho me temo que en lugar de ello esto se pase por alto, se le baje el perfil, Navarro siga como senador en actitud de “aquí no ha pasado nada” y, si se identifica al funcionario que lo agredió – no les quepa la menor duda de que lo agredió “sin motivo, haciendo abuso de la fuerza, sin que mediara provocación” y todas las patrañas de rigor – se le dé de baja. Si no se le identifica, el que saldrá de la institución será el oficial a cargo.
No sé por qué me tomo la molestia de escribir todo esto. Es decir, es simplemente una violación más al estado de derecho, nada del otro mundo. Creo. No tengo como saber qué opina el común de los mortales, tal vez no sea algo tan terrible. Indudablemente hay cosas peores.
Aquí viene lo que de verdad me molesta: tal vez sea mejor así.
Por favor, bajen las antorchas, hoces, guadañas, rastrillos y chuzos. La afirmación que acabo de escribir, en principio aberrante, tiene razón de ser, no es meramente arbitraria. Verán, en un momento como el que estamos pasando como país, en que tenemos un gobierno que no ha sido todo lo competente que nos gustaría (sí, fui excesivamente amable con ese comentario, pero de eso se trata), donde tenemos un proyecto fiasco como es el TranSantiago - que pagan los impuestos de todo el país, así que por favor gentes de Santiago, no crean ser los únicos afectados – problemas limítrofes con nuestros vecinos (un polvorín al que sólo le falta la chispa, que probablemente va a ser un viejo de 70 años con un bote y una red) y una sensación general de desgobierno, lo peor que podemos hacer es echarle más agua al vaso. Cuando uno percibe desgobierno desde arriba, inmediatamente eso cae como una cascada hacia abajo, empapándolo todo. Ahí es cuando las cosas se salen de control. Y observemos que se trata de una simple cuestión de percepciones. Veamos el tema de la delincuencia. Los niveles de delincuencia, si bien no son despreciables, no se condicen con la sensación general de inseguridad. ¿Por qué? Porque, al ver la prensa, nos topamos con que se destina especial atención a todo lo que es delito. Entre más atroz, mejor. Y así es como se fomenta el miedo. Y no es que se haga por maldad, simplemente se hace porque es negocio. El TranSantiago ha sido un desastre, y no se ha hecho nada por dejar de apedrearlo a nivel de prensa porque eso vende. En general, somos un país muy, muy bueno para quejarnos. Por lo mismo es que basta con dar motivos de queja para vender, y se forma un círculo vicioso entre el material que puede considerarse rayano en lo morboso, la inseguridad y el descontento.
Así pues, llamo a la calma. Al menos por un tiempo. No crean todo lo que leen, especialmente en cuanto a índices de delincuencia (y desempleo, y crecimiento) y a dejar pasar ciertas cosas cuando ello deviene en un bien mayor. Cuando los problemas mayores estén resueltos, podemos dedicarnos a apedrear a los problemas menores. O a los que los causan. Pero que no se les olvide esta infracción al estado de derecho, porque nos guste o no, es todo lo que tenemos. Si desaparece el estado de derecho todo se va al diablo y se impone la ley del más fuerte (o acaudalado, que para el caso es lo mismo) y lo mismo da irse a vivir a una cueva, donde el vecino no represente una amenaza. Una sociedad sin reglas es insufrible y no se puede tolerar que los mismos miembros del Gobierno sean quienes las trasgredan. Así que, si bien por esta vez podemos permitirnos cierta indulgencia en este caso particular, hay que estar atentos de que no vuelva a repetirse. Mal que mal, si no es uno quién patalea, ¿quién va a hacerlo? Así que guarden las antorchas, hoces, guadañas, rastrillos y chuzos, por ahora. Puede que un día hagan falta.
Y el día que hagan falta, limítense a pasear en círculos con ellos, donde y cuando les hayan dado permiso, sin quemar nada y como una buena turba de campesinos enardecidos civilizados. Si de verdad aspiramos a ser país desarrollado, comportémonos como tal.

5 Comments:

Blogger Refunfuñac said...

En mi humilde opinión, mejor que lo saquen... Pero eso no sucederá jamás. ¿Por qué? Pues porque entonces la Concertación empezaría a cobrar todas las irregularidades de a de veras que la Oposición debe tener escondidas por ahí, a lo que seguiría una destrucción mutua asegurada, como en la Guerra Fría.

Pero si ello no fuera así, creo que sería una excelente señal el que quitaran al senador Navarro de en medio, para demostrar que la Constitución no solo rige para los gobernados, sino que también para quienes forman parte del aparato estatal.

Día a día, creo que lo que más me sorprende de este país de mierda, es que las cosas sigan funcionando relativamente bien...

2:12 p. m.  
Blogger Unknown said...

¿Cierto que no tiene pies ni cabeza?

5:59 p. m.  
Blogger El Sonidista said...

Para empezar, lo de país de mierda te lo puedes tragar, si no te gusta donde vives, o quienes te rodean y verdaderamente no haces nada por cambiarlo, deja de quejarte y andate lejos. Si, es cierto que las cosas no funcionan como deberían, pero si analizas profundamente, en ningun lado las cosas funcionan como deberían, no existen los sistemas perfectos, ni siquiera en las matemáticas, como todos piensan. Asi que, partamos por hacer algo nosotros si queremos ver un cambio.

La verdad que para conflictos entre partidos politicos no están las cosas, especialmente considerando que ni siquiera en los mismos partidos y coaliciones no existe concenso ni acuerdo, la clase politica chilena si no es farandula, es incompetente, son muy pocos los que de verdad quieren hacer su trabajo y quieren hacerlo bien, el problema es que la proporción entre estos y los que solo están ahi por que es plata fácil es enorme. Pero bueno, solo queda seguir votando por quienes nos parezcan mas apropiados para los cargos y esperar la verdadera revolucion que cambiará a toda la clase política reinante y renovará las ancladas y retorcidas raices de nuestro sistema legislativo.


Eso, saludos Chago

7:04 p. m.  
Blogger Refunfuñac said...

Debo hacer notar que del hecho de que Chile sea una mierda dfe país no se sigue que no existan otros que estén peor o mucho peor...

Así como del hecho de que Chile sea uno de los países que mejor está dentro de la región no se sigue que deje de ser un país de mierda.

¿Acaso decir la propia opinión no es hacer algo? ¿O para que lo que yo diga tenga sentido es necesario que me inscriba en un partido político, o salga a protestar, o algo asi?

8:32 p. m.  
Blogger Unknown said...

No tienes que estar inscrito. El problema es que no estándolo, no tiene peso, en el sentido de que puede estar muy bien argumentado, ser muy válido, pero no cambiará nada. Y lo que no tiene pies ni cabeza es la situación, no tu comentario.

8:34 p. m.  

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